29 oct. 2010

Descargo de responsabilidad

Lo primero de todo, aunque quizá siendo así quizá debería haberlo escrito antes, quería hacer una aclaración:
Éste blog es para mí una vía de escape... una excusa para teclear lo que se me antoja cuando me dan esos cosquilleos en las puntas de los dedos y no puedo hacer otra cosa que escribir. No escribo para gustarle a nadie en particular y tampoco para atacar a nadie.

Puede ser que lo que me da por escribir pueda tener un doble sentido, o puede ser que cualquier parecido con la realidad sea pura coincidencia. Puedo referirme a una persona concreta, a 100, o a mi amigo invisible con forma de rana (quizá a este lo vayais conociendo con el tiempo)...
Puede ser que hable de alguien real o puede ser que sólo me apetezca plasmar una situación imaginaria... Probablemente la mitad de las veces no lo distingáis.

Lo que no voy a hacer es que si el iluminado de turno se da por aludido (que por cierto, señores y señoras, os informo de que en el momento en el que alguien se da por aludido en algo, alguna razón tiene que haber) ponerme a dar explicaciones y tener que censurarme a mí misma para no dar lugar a malentendidos. NO. Que os quede claro. No voy a callarme la boca por no herir sentimientos de alguien, cuando lo más probable es que no sea él de quién estoy hablando, y el que se tendría que sentir afectado, ni siquiera esté leyendo el blog.

Así que yo voy a decir lo que me salga del culo, cómo, cuándo y de quién me apetezca, sin hacerme responsable de ninguna alusión, sea acertada o no.

¡He dicho!

Con una buena loba os habéis ido a topar...

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